"Nadie puede saber el límite
de sus fuerzas hasta
que las pone a prueba."
Goethe
Hoy, después de mucho de no darme el tiempo de escribir en mi blog, decidí darme cinco minutos para ello, y escribir sobre una idea que ha venido revoloteando en la mente, y es sobre los límites y el concepto que tenemos de ellos. No hablaré de límites de matemáticas, sino dejaran de leerme, así que no mencionaré las matemáticas. Quiero hablar de poner a pruebas los límites que se nos imponen, algo así como las reglas que se hicieron para romper, aunque en realidad sea una idea erronea.
Estuve analizando el como nos comportamos con respecto a las reglas que se nos imponen, no queremos cometer delitos, pues representa que somos delicuentes, pero no lo somos, sino que jugamos en la línea de la legalidad y la ilegalidad, por ejemplo, si sabemos que el alcohol se deja de vender a las 10 de la noche, (Sí, así de dificil es de conseguir alcohol en Mérida), vamos a las 9:59pm al oxxo a comprar y lo peor no llevamos efectivo sino tarjeta, la terminal no sirve, y el pobre dependiente soporta nuestro mal humor, pues no pudimos hacernos del codiciado alcohol.
Otro ejemplo es el límite de velocidad, el máximo de velocidad es de 90Km/h, y si mi auto dice que llega a 210, pues hay que comprobar que así sea, tons manejamos a 110Km/h, por dar un número, la policía de tránsito lo sabe, lo ve y hace nada, pero cuando desea la mordida, allí sí nos detiene, y nosotros perjuramos que ibamos a la velocidad legal, o sino, que tanto es tantito, oficial solo ibamos a 100, son 10 más de lo permitido, es que tengo prisa porque deje los frijoles en la lumbre, ya salió mi hijo del colegio, tengo diarrea y me urgía un baño...¿Qué es ese olor?...
En algunos trabajos, uno como docente, pone reglas en el salón; no se permite descargar tareas de Wikipedia, la descargo del vago.com. No se permite comer en el salón, bebo un refresco. La tarea es para el día miercoles, maestro le puedo dar la tarea al finalizar la clase.
Es muy interesante como jugamos con esos límites, si pusieramos de nuestra parte y trabajemos cuando debemos hacerlo, respetemos lo que hay que respetar, entonces no estariamos en esa línea que nos separa de ser buenos elementos de los malos. No estoy de acuerdo con todas los límites que en ocasiones nos imponen, como por ejemplo, los alumnos no pueden traer chanclas, maestro, no son chanclas, son sandalias. Las alumnas no pueden traer minifaldas, maestro no es minifalda tiene 1cm más que cualquier mini. Los maestros tienen para llegar 10min tarde, Llegué 7:09:59...
Hay que estar lejos de los límites y manejarnos con la olgura necesaria, no pongamos a prueba la subjetividad de las personas que de alguna manera nos podrá afectar. Porque entre que tu dices que no violaste el límite y yo digo que sí. Ambos pasaremos un muy mal rato.
Bueno Salu2.
Espero comentarios.
Comentarios
No me gustan los limites matemáticos.
Saludos!