Siempre que ocurre algo que me afecta, surge la idea de un blog, y en esta ocasión no es la excepción, se están preguntando - ¿Que $%&$"!** le pasó ahora?- pues he aquí la historia: Hace unos días, cuando la flojera no era excesiva y además ya no quedaba más comida en el refri que un rebanada de queso, decidí era hora de hacer el super, era domingo, si mal no recuerdo, así que además contaba con algo de tiempo, le pedí de favor a un amigo que me acompañara y acepto. Hacer el mandado no es algo que uno disfrute al máximo, pero si lo haces acompañado, al menos puedes platicar con alguien lo cual lo hace más llevadero. Las compras pasaron sin más ni más, había mucha gente, la de siempre, pero al salir del super con un monton de bolsas (no es que comprara mucho, sino que el cerillo me daba una bolsa por cada artículo, jejeje), decidí tomar un taxi. Antes de subir al taxi, el conductor del mismo me pregunta que a donde me dirijo y pues le doy la dirección, y me percato que no cuen...